Salidas periódicas a la Naturaleza de la ciudad
El vínculo con el paisaje.
Cada territorio posee una identidad propia y un enorme potencial educativo. Las niñas y los niños tienen derecho a conocer el paisaje que habitan, comprender cómo funciona y construir un vínculo afectivo con él. En el caso de Talavera, con su bosque de ribera, su bosque mediterráneo y sus dehesas, es especialmente variado y bello.
Sólo si conocemos nuestro patrimonio natural, podremos conservar el legado que nuestras ancestras y ancestros vivieron.
En Talavera coexisten diferentes paisajes como el bosque de ribera, la dehesa y los diferentes ecosistemas cercanos, que constituyen auténticas aulas al aire libre donde el currículo cobra vida.
Proponemos salidas periódicas a la Naturaleza que no sean experiencias aisladas, sino parte del proyecto educativo del centro.
La continuidad permite observar los cambios estacionales, reconocer especies, comprender procesos ecológicos, investigar, formular preguntas y desarrollar una relación profunda con el entorno.
La Naturaleza ofrece innumerables oportunidades para trabajar las competencias de todas las áreas: desde las ciencias hasta las matemáticas, la lengua, la educación artística o la educación física.
Pero, además, ofrece algo difícil de reproducir entre cuatro paredes: la posibilidad de aprender con todo el cuerpo, utilizando los sentidos, el movimiento, la emoción y la experiencia directa.
Solo protegemos aquello que conocemos. Y solo conocemos verdaderamente aquello con lo que hemos construido un vínculo.